Andrew
—¿Y bien, te gusta? —Le pregunté mientras ella caminaba hacia el pequeño balcón.
—Es muy hermoso. —Respondió Beckham segundos después. —Creo que estarás muy cómodo aquí. —¿Estás seguro de que estas preparado para vivir solo? —Cuestionó.
—Tengo veintidós años, casi veintitrés Beckham. —Sonreí divertido mientras posaba sus manos en mi cintura. —Creo que estoy lo bastante grande para poder vivir solo, ¿No lo crees?
Ella me observó dudosa y soltó una carcajada.
—Pienso que eres un niño con c