Alyssa.
Siempre me había cansado las botas de montaña, pero, no podía mentir, realmente me había preparado para escalar el Gran Cañón, uno de mis lugares favoritos en el mundo. Mientras avanzaba entre las piedras y la naturaleza, escuchaba por medio de mis audífonos la canción Gone, gone, gone de Phillips Phillips. La música me transmitía una especia de tranquilidad y, aunque estaba agotada por la caminata, pude sentirme tranquila y feliz cuando mis pies tocaron la punta del cañón.
El amanecer