Mundo ficciónIniciar sesiónMe despierto y un techo desconocido aparece ante mis ojos. Mirando para tratar de ubicarme recuerdo ver a Rafael cubierto de sangre y las caricias de Chamuel que me arrullaron hasta quedarme dormida. Parece que estuve durmiendo el sillón grande del bonito salón oscuro.
No se me pasa el irónico pensamiento de que se está volviendo costumbre perder la consciencia ante eventos







