Mundo ficciónIniciar sesiónTodos nos quedamos de piedra momentáneamente al ver aquella figura cubierta de sangre entrando por la puerta del salón hasta que entiendo que se trata de Rafael cuando mueve una de sus manos acomodando hacia atrás sus rastas que colgaban hacia delante sobre su frente y al hacerlo una gotas de sangre son salpicadas por el suelo.
-¡Oh Dios mío Rafael!







