Alessandro se había pasado las últimas horas analizando todas las opciones y posibilidades para salir de éste gran problema, si la familia de Luca lograba quitarle a Adriano a su amada Violet ni mil oceánicas serían suficientes para regresarle la sonrisa a su bello rostro, esa sonrisa qué a él le gustaba tanto
El mafioso sabía qué arriesgaría con lo qué estaba apunto de hacer, su libertad y su vida estaban en juego, pero que era su vida o su libertad si no podía vivir feliz al