Leonardo había dedicado horas a investigar cada rincón del pasado de Allison, y finalmente las piezas del rompecabezas encajaron. Lo que había comenzado como una simple sospecha ahora estaba respaldado por pruebas irrefutables. Allison, la chica que había caído al agua fingiendo desesperación, no solo creció cerca del mar, sino que también sabía nadar a la perfección. No había miedo al agua en ella, solo una astuta manipulación. Las pruebas eran claras, y no había forma de que Allison pudiera n