Esteban había llegado a un punto de quiebre. Las dudas que habían comenzado a nublar su juicio se habían convertido en certezas inquebrantables. La manipulación de Allison, sus mentiras, su egoísmo, todo lo que había hecho para mantenerlo bajo su control, ya no podía ignorarlo. Y lo peor de todo, el daño que ella había causado a Alanna, a la mujer que realmente amaba, era algo que no podía perdonar.
En cuanto las puertas de su mente se abrieron a la verdad, Esteban se sintió liberado, pero a la