Mundo ficciónIniciar sesiónMateo abrazó a Elena de inmediato, con el rostro lleno de pánico y preocupación.
—¡Elena! ¡Elena, despierta! ¡Quédate conmigo!
—¡Dios mío… mi niña, no puedes dejar que te pase algo! —sollozó Mossa mientras las lágrimas corrían por su rostro.
Ronnie comenzó a gritar órdenes de inmediato para que trajeran a un médico.







