Mundo ficciónIniciar sesiónLeticia se dio la vuelta.
Sus miradas se encontraron, y algo complejo se agitó en su pecho.
—El campo de batalla es peligroso. No puedes ir.
—¿Crees que eso me detendrá? —respondió Santiago con calma—. ¿O piensas dejarme inconsciente otra vez?
—Eso no tiene ninguna gracia —dijo ella con seriedad—. Podrías morir allí.
—Tú también. —Su tono no c







