Capítulo veintidós.
—Vanessa, ¿Te encuentra bien? ¿Por qué te has quedado callada?— Grace estaba sentada en el centro de la cama. En el mismo lugar en que había sido encontrado el espejo roto.
—Solamente me he quedado sorprendida.— Dijo Vanessa con normalidad, —¿Quién crees que haya sido la persona que te dejo eso en tu cama?
—Puede que haya sido la misma persona que se metió a robar y que le dió esa golpiza a Mariana.— Comentó Grace, —Todavía no quiero acusar a nadie. Pero es que mi mente no para de sospechar en