Capítulo veintitrés.
A la hora del almuerzo y justo en el momento en que el reloj marcaba torpemente las doce del medio día. Grace Clark estaba sentada en el comedor de la casa de Jhonathan Hawkins.
—¿Y eso que Vanessa vino para la casa?— Él estaba al otro lado de la mesa, usando un cuchillo para cortar un trozo de filete, —¿Por qué no se quedó para almorzar?
—Vino porque Kevin no estaba en la casa y se quería entrener.— Explicó ella, probando por primera vez el batido de oreo, —A las once de la mañana me dijo que