Capítulo treinta.
—¿No se han presentado complicaciones con lo de la inseminación artificial?— Preguntó Grace Clark, apoyando su mano sobre la orilla del escritorio.
—No tienes de que preocuparte. Pero por ahora deberíamos continuar con el proceso en que quedamos.— Dijo la doctora Sandra Levins, esbozando una sonrisa, —¿Y eso que el señor Hawkins no ha venido con usted?
—Él acaba de llegar de una reunión sumamente importante de SBH.— Explicó Grace, —Lo deje en casa para que descanse. En fin, cuando quiera podemo