—Grace, ¿Estás despierta?
Grace abrió los ojos tan pronto escucho la mención de su nombre por parte de la sirvienta Mariana. Ella se había quedado dormida, esperando que ésta última le preparada el té.
—Estaba dormida. Pero ya me desperte.— Dijo ella, sentándose a la orilla de la cama, —Ya puedes entrar.
Mariana entro a la habitación. Tenía una bandeja pequeña y en el centro de la misma tenía una taza de cerámica muy elegante y unas mini galletas que la rodeaban.
—Le prepare su té y unas gallet