Julian observaba la pantalla del televisor en su despacho, repitiendo una y otra vez la imagen de Olivia acariciando su vientre junto a Dante. Julian no podía creer que Olivia lo engañara de esa manera. Por eso estuvo tan pensativa los últimos días, y no dejaba que le tocara el vientre. Le mintió en la cara, y al Julian no ser ningún tonto, supo de inmediato que ese hijo era suyo. Julian estuvo casi todas las noches con Olivia, mientras Dante estaba borracho.
La noticia del "primogénito Ashwort