En la soledad de la casa de la playa, el tiempo parecía haberse detenido, pero el cuerpo de Karina seguía su propio curso, con sus latidos, con la sangre fluyendo, las células funcionando. Parecía que nada le había afectado la noticia de Dante, pero la verdad fue que la destrozó esa noche. Ella no esperaba volver con Dante, y aunque sabía que él la repudiaba, no pensaba que se desharía de todos sus recuerdos de un día para el otro, y la reemplazaría tan pronto.
Karina esperaba que al menos fues