El asedio de Dante Ashworth mutó hacia una estrategia de asfixia silenciosa. Abandonó la fuerza bruta y las amenazas legales para inaugurar una guerra de desgaste emocional, sutil y peligrosa.
El hombre que años atrás solo articulaba conceptos sobre activos y fusiones, ahora saturaba el ambiente con el aroma dulce de las gardenias y las promesas que Karina esperó escuchar durante tres años de soledad absoluta.
En los pasillos del juzgado, bajo la luz artificial que acentuaba las ojeras de los l