La cabeza de Adeline daba vueltas sin poder procesar lo que estaba ocurriendo, lo único que sabía era que los labios de Anthony se movían ávidamente sobre su boca.
Un segundo después se descubrió a sí misma jadeando, era algo completamente inusual. El calor que inundaba su cuerpo no podía ser normal, no podía sentir tantas ansias y deseo por un simple beso.
«¿Qué estaba sucediendo?», se preguntó de nuevo.
Tenía tiempo sin sentirse de esa forma. Ni siquiera recordaba sentirse así en los momen