Aisha no encontró nada raro según lo que había en el expediente y en los exámenes que se le realizaron de rutina, ella se sentó en el sofá y veía cómo su esposo con su paciente hablaban amenamente.
— Aquí tengo las fotos, por cierto abuelo — él le dió una tablet al anciano — ahí están todas.
Él tomó la tablet y empezó a ver las fotografías de la boda de su nieto, esto inundaba la habitación con sonrisas y colores vibrantes.
— Qué día tan especial — murmuró para sí mismo, sus ojos brillando con