Mundo ficciónIniciar sesiónLo abrazo mientras llora en mi pecho, como lo había hecho el sacerdote conmigo. Palmeo su espalda y me balanceo con él como un niño pequeño, porque Danell muchas veces actúa así; como un niño.
Danell deja de llorar y yo alejo su rostro de mi pecho para limpiar sus mejillas, pero, poco es lo que hago, cuando él se pega nuevamente a este, abrazándome con fuerzas. Me quedo con él varios segundos hasta que finalmente la pi






