121. El merodeador
No puedo evitar sentirme inquieta mientras me arreglo para la cena. No es que tenga algo en contra de salir con Edward, es un buen chico, pero me angustia la idea de que me vea de una forma que yo no quiero. No quiero que confunda mi amistad con algo más. Podría vestirme de manera sencilla, sin gracia, sin destacar. Sería lo más lógico si quiero evitar malentendidos. Pero, ¿por qué tendría que sacrificar mi estilo solo por eso? Odio salir viéndome tan básica. Así que me arriesgo a que Edward me