114. Una tarde con el CEO
El placer humano es un enigma fascinante. Es increíblemente diverso, subjetivo, único para cada persona. Algunos lo encuentran en los sabores de una comida exótica, otros en la adrenalina de un deporte extremo o en el roce delicado de una caricia. El placer puede estar en un beso robado, en esa música que nos eriza la piel o incluso en el silencio de un amanecer.
Mientras estoy aquí, frente a Gabriel, no puedo evitar pensar en lo que me confesó hace un momento. Su voz temblorosa aún resuena en m