11. El primer cliente.
Soy una persona analítica, inteligente y con una ausencia de incredulidad; es cierto que tengo cara de niña y que me podrían tomar por inocente, pero mi mente es bastante madura como para no saber que existen diferentes tipos de hombre y que, por tal motivo, se le tiene que dar un trato diferente a cada uno. Puede tratarse de un loco y sádico caballero que busca una noche de desenfreno, o puede que solo sea un hombre que le gusta sentirse consentido y que necesite un poco de cariño. Las chicas