Alicia dejó los cubiertos y me miró sorprendida.
—Sí, estaban a punto de firmar el contrato.
Era el contrato que encontré en el cuaderno de mi padre.
—¿No se firmó por el accidente? —pregunté temblorosa.
Alicia lo confirmó.
Sentí en ese instante que me faltaba el aire y una ola de emociones me invadió. Entonces Alicia suspiró.
—Ese contrato era el primer acuerdo de negocios entre tu padre y Gabriel.
¿Qué?
¿Gabriel siempre fue parte del contrato? ¿No era en realidad como yo pensaba?
—Tu padre y G