— ¿Eh? —la mirada de Sergio reflejaba cierta confusión.
Me acerqué un paso hacia él, tanto que podía percibir el aroma a jabón que emanaba de su piel recién bañada. Era un olor muy agradable. Recordé que cuando mis padres vivían, en casa siempre usábamos jabón para lavarnos las manos y bañarnos, pero ahora la gente prefiere usar gel antibacterial o gel de ducha, siendo raro encontrar jabones tradicionales, y más aún percibir su delicada fragancia.
— ¿Estás ocultando algo? —le tanteé.
Sergio sorp