—No estoy seguro de que estemos haciendo lo correcto —los puños del más delgado se cerraban aferrándose a las sábanas mientras los besos del contrario le obligaban a gemir ligeramente entre cada frase—. No soy alguien que le guste ser atado a una sola persona, además… —se detuvo al sentir la mano del castaño invadir su torso por debajo de su camisa mientras comenzaba a juguetear con los puntos sensibles del chico—. Ni siquiera estoy de acuerdo con el amor. Es un sentimiento inservible que solo