En la empresa Grey, la sala de conferencias quedó en silencio.
Alrededor de la larga mesa de cristal estaban sentados algunos de los empresarios más importantes de Nueva York. Frente a ellos descansaban gruesos expedientes, mientras la gran pantalla mostraba cifras, contratos y proyecciones del mercado.
Lucien Grey ocupaba la cabecera de la mesa.
Su expresión permanecía tranquila mientras escuchaba al representante de otra empresa explicar su propuesta.
—Creemos que esta alianza beneficiará a a