17. Interrogatorio en el restaurante
Confiar en las personas es algo que siempre se me ha dado bien, tal vez demasiado bien. Creer en cualquiera, aun sin conocerle, se ha convertido en una de mis mayores debilidades. Esta ingenuidad me ciega, y por eso he terminado lastimada más veces de las que puedo contar. Pero, adivinen qué... siempre vuelvo a caer en lo mismo. Los rostros que me parecen confiables me engañan una y otra vez, y ese instinto que me dice que estoy frente a alguien honesto suele ser mi peor traición.
Ahora, el det