Marcos actúo con celeridad pero Andrew fue más rápido. Y logró alcanzar el cuerpo de su mujer antes de que chocara contra el piso. Sin demora la cargó en brazos y se dirigió al sofá con un Marcos muy preocupado siguiendo sus pasos.
—Alcánzame un pañuelo, Marcos. —expresó Andrew después de coger su maletín y comprobar que la mujer que estaba inconsciente en el sofá no tenía nada más que la emoción del momento.
— ¿Dime qué está bien? La veo muy pálida —le dijo Marcos en el mismo momento que le