El cantar de los pajarillos hizo que Sam abriera los ojos y viera la luz del sol que se estaba colando por las múltiples rendijas de esa casa. Y aunque por fuera lucía espantosa por dentro no estaba tan mal. Era cierto que no contaba con las cosas básicas pero para una escapada romántica se podía utilizar. Un vistazo a su lado le mostró un Marcos totalmente dormido y con varios mechones de su cabello oscuro cayendo sobre su rostro. Una imagen super cautivadora.
Sam se sonrojó al pensar en la n