— ¿Por qué me mandaste a llamar, guapetón? —le dijo Sam a Marcos una vez en la oficina.
—Le cediste el proyecto a tu hermana —comentó de mala forma. Ni siquiera le hizo caso a los brazos que Sam había puesto alrededor de su cuello.
Al tenerla tan cerca solo se fijó en sus pupilas que estaban tan dilatadas que el color dorado casi estaba desaparecido. Incluso su piel parecía más fina. Características que provocaban la cocaína o la metanfetamina y otras drogas similares.
—Wow los chismes vuelan