— ¿Está bien? —preguntó la voz del teléfono—, se golpeó con la silla al caer.
— ¿En la cabeza? ¿Se golpeó en la cabeza?
—No lo sé. No vi bien la dirección, pero creo que fue en el hombro ¿Quién eres?
—Marcos Lockheart. Un placer.
—El patán, cierto —La chica detrás de la pantalla esperó que Marcos asintiera para continuar— .Lamentablemente no puedo decir lo mismo, guapo. El estado en que está mi mejor amiga, en parte es culpa tuya. Soy Gina. Pero para ti, Georgina por el resto de tu vida.
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