Ivana llevaba días donde Eliot la mantenía en estricta vigilancia. Ella trataba de no llevarle la contraria para evitar una explosion de su temperamento últimamente voluble. Pero a la misma vez esperando con una paciencia calculada el momento justo para poder huir.
Esa tarde había un silencio extraño, algo en el ambiente se sentía diferente. Nada era diferente, las rutinas eran las mismas pero su sexto sentido le decía que algo no estaba bien…
Ivana estaba sentada en el borde de la cama, c