*—Layonel:
Confusión era todo lo que Layonel sentía.
Su mirada se perdió en el cielo azul, despejado y sereno, como si la vida estuviera decidida a recordarle que el mundo seguía girando sin importarle su sufrimiento. Cerró los ojos y bajó la cabeza, dejando escapar un suspiro. Tal vez para otros ese sería un buen día, pero para él… era solo otro recordatorio de lo que había perdido.
Lentamente, su mano se deslizó hacia el costado, donde bajo la ropa ocultaba la herida que empezaba a sanar. El