*—Damien:
Se apartó para quitarse la ropa ante la mirada confundida de Layonel. Cuando estuvo desnudo, miró hacia Layonel para ver como este se lo comía con los ojos. Bueno, no era el único que podía disfrutar de tal manjar. Damien volvió a mirar a Layonel con lujuria, empapándose de todo en él. Su piel era tan lechosa que sus pezones, que estaban hinchados por los besos de antes, resaltaban en esta. No tan solo eso, su cabello negro resaltaba y más la ligera moña en la base de su pene.
Damien