Mundo ficciónIniciar sesión— ¡Papá! ¿¡Dónde estás viejo hijo de puta?! —La voz sonaba pastosa, ebria; las palabras no se distinguían con claridad.
Varias botellas de licor adornaban el suelo, muchas otras reposaban sobre la mesa, junto a un sinnúmero de papeles desordenados que cubrían el escritorio. Algunos estaban dispersos, indicando que algo se buscó allí, otros mojados de gotas de licor.
—Tenía trece a







