Mundo ficciónIniciar sesión—Symeon no está.
Escuché miedoso las palabras de ese hombre. Jeorg lo miró con una mezcla de fastidio y enojo. A pesar de la apariencia de maleante del tipo, el que más temor me daba era el Daoslediano.
— ¿Gabriel, cómo que no está? La reunión era con él.
Nos encontramos con el mercenario en un barrio muy periférico de Quito, donde esperábamos no llamar demasiado la aten







