Estaba nerviosa. La fiscalía me ha llamado a declarar nuevamente. Claudia, mi abogada, me indicó que no hay nada que temer. Ella tiene la versión de que le disparé a Cristian por legítima defensa. Ni Jane, ni yo le hemos contado la verdad. Es mejor así. Entre menos personas sepan la información real es mejor para todos.
Llegué a la oficina del fiscal junto a mi abogada. Me preguntó sobre lo acaecido el día en el cual murió mi exesposo y mi amante había quedado en coma. Persistí en mi versión. L