Pensé que el tema judicial iba a ser más fácil y más corto en el tiempo, pero, no fue así por la intervención de la familia Marín de la Cruz. Ellos trataron de armar un caso en contra mía. Me acusaban de matar a sangre fría a Cristian y a Eduardo. Las indagaciones no le dieron el favor a esta gente y salí libre de toda acusación.
La alegría de no tener temas legales pendientes se vio empañada por la muerte de Eduardo. No fue repentina. De a poco fueron disminuyendo los movimientos involuntarios