La confesión de Eli le enfureció, saber que por poco ella pudo morir por la loca de su ex. Volvió con ella, pero le era infiel, cuando follaba con ella, se imaginaba a Eli, Danielle ya no le importaba.
Daba vueltas por el despacho como un león enjaulado, la furia que tenía encima le mataba, quería coger a Danielle del cuello y degollarla.
La puerta se abrió y el momento había llegado, respiró hondo y se giró, vio con la rabia a la mujer. Ella tembló al verle así.
—Cariño, ¿Qué pasa? — intentó a