El casino, que solía ser de Danphe, se encontraba repleto, ya la mayoría de las personas, habían olvidado que su antigua dueña era una criminal, las puertas volvieron abrirse dos meses atrás cuando su nuevo dueño tomó el mando del lugar, estar en él otra vez era diferente, y más, para Mauricio, quien se encontraba ahí, sentado en la barra, mirando el lugar exacto dónde la conoció.
Pidió un trago de tequila y lo bebió, sonrió al saber que aún continúa arrugando su rostro por lo fuerte que es, no