El aire frotaba sobre el rostro de Dapnhe acariciando su suave piel, ella sonreía mientras veía a Mauricio con Gavrel en el jardín correr y dar gritos mientras jugaban con una pelota de fútbol, esta era la vida perfecta que ella quería para su hijo, una dónde jamás conociera el verdadero origen de ellos, y estuviera siempre ajeno a lo que ella fue una vez en el pasado.
Danphe había vivido una experiencia bastante triste en tiempos atrás, pero ahora ya había avanzado y superado sin arrepentirse