Los colores del atardecer se mezclaron en el horizonte, dejándole ver un panorama cautivador. Su cabello se movía con el viento, ondeado por la brisa marítima que terminaba acariciando su rostro. Luna giró la cabeza con dirección a Ethan, quién corría detrás de Hope.
Ellos se divertían mucho.
Fue una buena idea planificar el viaje a Italia, pasarla en familia les dejaría gratos recuerdos, por eso disfrutaba de cada segundo.
Y es que... ¿Existía algo mejor que estar junto a esas dos personas