No puedo

La luz del foco de la entrada de su casa, fluctuaba aleatoriamente, formando dispersas sombras en su rostro. La brisa era tibia, pero a ella le parecía que el ambiente se tornaba sofocado.

—Santiago....–sentía que su voz había bajado considerablemente. Sus manos depararon una en la otra, colocándolas por delante–¿Qué haces aquí?

Menuda pregunta y menuda actitud. Sentía que temblaba como gelatina, los dedos pasaban nerviosamente entre sus nudillos. El corazón palpitaba lentamen

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP