“Si hacemos esto… si alguien se entera…” Sacudió la cabeza, ojos oscuros con conflicto y hambre cruda, mientras su corazón dolía con el instinto protector tanto de amante como de hermano. “Nunca te habría tocado, Luce, pero no soporto verte sufrir más. Estoy arriesgándolo todo por ti, sis. Para darte alivio. Para detener el dolor y el odio hacia ti misma que te está devorando viva. ¿Entiendes?”
“Mi propio hermano tiene que follarme porque soy una bicho raro. T-Tú debes odiarme”, sollozó, pero e