"No me jodas negándolo, puta," le escupió, encerrándola con su cuerpo más grande. "Te vi mamándosela en tu habitación," rugió, incapaz de contenerse mientras se cernía sobre su pequeño cuerpo tembloroso, el aliento caliente en su cara. "Fóllate a hombres de tu edad, friki. Mantente alejada de la polla de mi papá."
Todas las piezas encajaron rápidamente para Lila. Casi quiso reírle en la cara, pero se contuvo, queriendo ser amable a pesar de su grosería.
Tal vez este pequeño incidente suavizaría