Arriba, Belle y Steve seguían gritándose el uno al otro sobre su divorcio mientras un ansioso Caleb esperaba frente a la puerta del dormitorio de Lila.
Se sentía como si se estuviera muriendo.
Caleb pensó que nada podía doler más que sus padres divorciándose.
Hasta que vio esa mirada en los ojos de Lila.
La misma que tenía Belle esta noche. La misma que tenía su mamá cuando sus padres se separaron.
Una mirada de traición cruda.
Confianza rota.
—Joder, Lila. Lo juro, yo nunca… Serena se folló a