Mundo de ficçãoIniciar sessãoPero antes de que pudiera dar otro paso, ella gritó a mitad del orgasmo, la voz destrozada y rota: —Por favor, no me compartas con Jax. No quiero a nadie más. Me encanta cómo eres el único que me folla. Por favor, papi. No soporto que te folles a mis hermanas y a mi mamá a mis espaldas. No puedo.
Las palabras lo golpearon como un puñetazo en el pecho.
Una punzada de dolor lo atravesó tan aguda que







