Se retiró abruptamente justo cuando su tercer orgasmo alcanzaba su punto máximo. La pérdida de su polla hizo que su coño doliera miserablemente.
Es solo porque es mi primero. Acabarlo estaba en la lista de todos modos.
—Te odio, joder —escupió borracha—. Todo el mundo te odia.
Él la volteó de lado, levantó una pierna, se sentó a horcajadas sobre la otra, agarrándole el muslo con intención de reclamar. Poseer. Dominar.
Qué más daba si no podía sacársela de la cabeza. Claramente su coño estaba en