—Valentina, te hice una pregunta —Matius se enoja porque ella lo está ignorando.—Lo lamento... —suspira— solo que me pareció ver a alguien, eso es todo.—Sabes que puedes contarme lo que quieras, ¿cierto? —la mira a los ojos.—Quiero ir a casa —baja la mirada, no se siente capaz de verlo a los ojos.—Tenemos que entrenar, te he inscrito en una competencia y debemos estar pulidos, tú más, por supuesto.—¿Qué has hecho? —Valentina se enoja, no le gusta que haga las cosas a sus espaldas.—Nena, no pode