—Sólo por apoyarte como amigo, buen amigo que soy— sonríe ampliamente.
—No es necesario que vayas, Ryan.
—No seas mal amigo, hace tiempo que no compartimos— insiste, y Archie le dice entre dientes:
—Está bien.
—¡Perfecto! ¿Cuánto tiempo queda?
—Una hora, Ryan— responde con arrogancia.
—Estamos cortos de tiempo, pero me voy a apurar para llegar a tiempo a esa dichosa cena. Sí que será todo un espectáculo.
—Claro…— dice, colocándose de pie —Lo será.
Archie llega a su penthous